Convocatoria del foro de juristas (Tánger, noviembre 2009).

foro_hispano_marroquiPartimos de la conciencia de que vivimos en tiempos de retos. El cambio de siglo se ha convertido en uno de los vértices más complejos de la historia contemporánea. No sólo ha sido una inflexión en el proceso acelerado de crecimiento económico, sino también ha supuesto una nueva definición de los protagonistas e, incluso, de los mismos actores en el próximo escenario-mundo. Cambia el escenario, los sujetos y, como no, también las reglas de juego. El compromiso de una sociedad democrática es conseguir que esos cambios garanticen los principios básicos de una convivencia basada en las relaciones pacíficas y de cooperación entre los pueblos, y donde primen los valores de la persona y el interés general como fundamento incuestionable del estado de derecho.

Como juristas asumimos este compromiso y lo hacemos con todos los operadores jurídicos y sociales que comparten el empeño de una sociedad más justa como objetivo inexcusable para este siglo que comenzamos.

El Mediterráneo es un espacio especialmente sensible a esta urgencia. No es solo que sea el marco geográfico donde se desarrolla nuestra convivencia, sino que, sobre todo, padece la quiebra de profundos conflictos y tensiones heredados del siglo pasado. Conflictos bélicos en su flanco oriental, pero también tensiones poblacionales como expresan los movimientos migratorios que, de noticia en noticia, tiñen de tragedia sus aguas, crisis económicas con la mayor diferencia entre PIB entre regiones limítrofes de la tierra, a lo que se añaden las semillas de incomprensión mutua que, los fanatismos de uno y otro tipo, vienen sembrado en los últimos años.

Los retos son cuantiosos. Ahora bien, vivimos también un momento especialmente abierto a los cambios. Si algo positivo aporta la actual crisis económica es justamente la nueva conciencia de la urgencia de un mundo más justo. Como profesionales del derecho podemos y queremos asumir nuestros compromisos.

Para ello PROPONEMOS:

1.- Constituir una alianza cultural y estratégica de juristas y operadores jurídicos de España y Marruecos.

Nuestra alianza no tiene pretensiones económicas ni de mercado, sino que se proyecta en el marco de las ideas y la construcción de futuro. Es una alianza de liderazgo, y se propone devenir fuente de propuestas para el desarrollo institucional de una auténtica comunidad mediterránea. Para ello centra su trabajo en la integración de los distintos órdenes jurídicos en un sistema que garantice el interés general y los derechos humanos en la individualidad de las personas y en sus culturas.

2.- Apoyar expresamente a los organismos y movimientos internacionales y supranacionales que desarrollen propuestas en defensa de la convivencia inter e intracultural con especial atención a las que desarrollen su labor en la cuenca mediterránea.

En esta línea expresamos nuestra especial consideración a la Unión para el Mediterráneo y Proceso de Barcelona, así como a la Alianza de Civilizaciones, expresión concreta de ese afán de solidaridad y diálogo del mundo moderno.

3.- Trabajar de forma conjunta con los actores políticos y sociales competentes en la construcción de un derecho integrado, que promueva las garantías suficientes para el pleno desarrollo de la personalidad, así como del derecho de todos a alcanzar una digna calidad de vida.