Democratas radicales y fascistas ñoños

LookleftRightRadical es aquel que llega a las raíces. Raíces de un concepto, de una idea, de la propia vida. El término raíz es metafórico de un concepto biológico. Algo tiene raíces cuando, frente a la simplona superficialidad alcanza la razón de ser de las cosas. Un árbol tiene raíces, por eso es capaz de sobrevivir a los tiempos. Cuanto más profundas estas raíces mejor sabrá oponerse a tormentas y tempestades. Algo con raíces es estable.

Justamente la carencia de raíces nos vuelve aves de paso, incapaces de asumir responsabilidad alguna.

Lo opuesto a las raíces es, así, lo superficial, lo ligero. La carencia de raíces es la carencia de compromisos. No hay amor sin raíces, lo otro no es más que mera ñoñería.
El señor Rajoy se opone a la idea de raíces. Critica a los otros llamándoles radicales, es decir, gentes que se comprometen hasta la médula de su corazón. Al parecer, él prefiere esa otra superficialidad que evita el compromiso, la entrega, el coraje. Lo opuesto a un radical es justamente esto, alguien carente de coraje, superficial, incapaz de compromiso. Es decir, un ñoño.
Rajoy huye de los radicales. Por algo será. Frente a los demócratas radicales aparece así toda una caterva de inconsistentes. Un fascismo ñoño .
Rajoy es un ñoño.