¿Quién me dará posada
en el desierto
para dejar a mi pueblo
y alejarme de ellos?;
pues son todos unos adúlteros,
una caterva de bandidos;
tensan las lenguas como arcos,
dominan el país con la mentira
y no con la verdad;
van de mal en peor,
y a mí no me conocen
-Oráculo del Señor-
Depravación de Jerusalem
Jeremías
Es cierto que da nombre a todo un género que, de reiterado, casi ha devenido bufo: “las jeremiadas”. Esos lamentos sin cuento que llenan el discurso con anuncios de tragedias. Pero responde justamente al modelo que nos interesa analizar. La construcción del discurso ético. …haz clic aquí para leer más
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¿Tienen que ver las migraciones con el progreso?. Es cierto que las gentes viajan y emigran a la búsqueda de nuevos conocimientos o para mejorar su vida, todo ello formas de progreso al menos desde el punto de vista individual. Pero ¿Y las sociedades?, ¿Podemos hablar del factor migración como instrumento motor del progreso humano?. La repuesta que seamos capaces de dar a este interrogante deberá ser factor de consideración en la vida y la política de los estados.
Decía el poeta Eliot que la vida es ese combinado de memoria y deseo. Dos líneas que incorporan al hombre a las coordenadas de las cuatro dimensiones espacio-tiempo, haciéndole recorrer, con una direccionalidad inquebrantable, el marco de la existencia. “Línea del Universo” lo denominó el matemático (grupo) Bukovski donde la variable tiempo incorpora una dinámica imparable. Sin embargo las dos líneas no son simétricas ni siquiera homogéneas. La primera (el pasado) es única, inmodificable, rigurosa, en cambio la otra se abre en un abanico incierto de posibilidades.
Un fantasma recorre Europa: el multiculturalismo. Las sociedades europeas descubren, perplejas, la complejidad del “otro”. En medio del diálogo que viene a construir la Europa unida aparecen nuevas tensiones que, de pronto, se sienten disgregadoras. Reducido a puro folklore las diferencias entre los países europeos, encontramos la diferencia asentada en nuestros propios barrios.
En 1998 el Club de Roma encargó a la Fundación Bertelsmann la redacción de un informe sobre los conflictos normativos que recorren las sociedades modernas. Los expertos convocados por esta fundación le dieron el nombre de “Los límites de la cohesión social” apuntando los espacios de quiebra donde los conflictos introducen esa “masa crítica” suficiente para promover la explosión del grupo y la desintegración de una sociedad. El informe adelanta algunos aspectos de la crisis de hoy día.







